El agapornis es una pequeña ave, de mucho colorido y que se caracteriza por la fidelidad que ofrece a su pareja.

Originaria del continente africano, el Agapornis pertenece a la familia de los loros y es catalogada como un ave exótica, se encuentra principalmente en Madagascar, Kenya, Tanzania y África Subsahariana.
También es conocida como el ave del amor o el inseparable, ya que manifiesta mucho afecto hacia la pareja y establece vínculos que perduran hasta la muerte y las especies más comunes son el agapornis roseicolis, agapornis personata y agapornis de Fisher.

Características principales

Esta pequeña ave puede alcanzar hasta 16 centímetros de alto, todo va a depender de que especie se trate, posee un par de patas que utiliza muy bien para alimentarse y desplazarse en las superficies, el pico es pequeño y muy fuerte y su cuerpo es sólido.
El plumaje es una mezcla de colores que pueden variar según la especie, sin embargo, predominan el naranja, rojo y verde, la cola no es muy larga y tiene forma redondeada.

agapornis-pareja
Para distinguir el sexo de la mayoría de las especies de agapornis, se necesita un análisis veterinario, solo en el caso de las Cana, Pullarius y Taranta es posible distinguirlo de cerca debido a que presentan formas distintas entre macho y hembra.

 

Conductas asociadas a esta ave

Se trata de un ave muy cariñosa principalmente con su pareja, sin embargo y a la hora de defender su territorio se vuelve menos amigable, en caso de que ya tengas uno en casa y le busques compañía sugerimos que los coloques en jaulas separadas por unos días para que se acostumbren a la presencia del otro hasta colocarlos dentro del mismo espacio, así evitas peleas por el territorio.

Se les hace fácil imitar ciertos sonidos, tienen un canto natural que no resulta molesto, pero no son de los que aprenden a hablar con facilidad.

Etapa de reproducción

La hembra suele poner entre 4 y 6 huevos con un tiempo de incubación de 20 días aproximadamente, los pequeños estarán al cuidado de la pareja hasta los dos meses, quizás un poco menos para después ir aprendiendo a estar por su cuenta.
Este proceso de reproducción tiene lugar a principio de la primavera y para ello ambas aves preparan un nido a base de cortezas, serrín y trocitos de ramas.
De qué se alimentan y cómo cuidar el que tienes en casa
Procura tener para él o ellos una jaula muy espaciosa ya que son aves muy activas, los barrotes de esta deben ser mayoritariamente horizontales para que se le haga fácil trepar y desplazarse por esta, recomendamos que coloques en la jaula a varios niveles perchas para que se ejercite saltando entre ellas, algunos juguetes como ramitas, cuerdas etc., un envase que tenga agua siempre para que beba y se asee cuando quiera y su plato para alimentarse.
Por supuesto, la jaula debe ser resistente a las picotadas del ave, por lo que debería ser de metal.
No los expongas a corrientes de aire y a cambios bruscos de temperatura, mantén la jaula en un sitio que sea siempre fresco y que reciba luz del sol indirectamente. Estas son aves que agradecen la compañía, así que no las dejes sola y tampoco coloques espejos en la jaula que le confundan, proporciónale una compañía real de su misma especie.
Estas pequeñas aves pueden vivir hasta 15 años si son bien cuidadas. Puedes alimentarlas con pipas de girasol, semillas de avena y alpiste, mezcladas mucho mejor y complementa su alimentación con trozos de fruta fresca como la manzana y verduras (zanahoria y lechuga); el agapornis necesita de calcio para su crecimiento optimo, en este caso coloca en su jaula un hueso de jibia.
Así que ya sabes que esta pequeña ave disfruta mucho de una buena compañía siempre de su misma especie, una vez que selecciona a su pareja esta será para toda la vida, le ofrecerá cuidados, atención y amor y defenderá muy bien su territorio.
Si tienes de estas en tu hogar procura darles los cuidados necesarios para que tengas unas hermosas mascotas, llenas de colores, cantos y amor para muchos años y recuerda que no les gusta estar solas.