El regalar una rosa siempre ha sido un hermoso gesto muy bien recibido, especialmente por las mujeres, y es que el regalar flores, desde siempre ha representado la mejor manera expresar un sentimiento tan puro que resume lo que las palabras no pueden.

Sant Jordi 2019

Es una de las muchas formas que podemos usar para sorprender a un ser querido, bien sea con sus hermosos colores o su exquisito perfume, gesto que seguramente será inolvidable.

Por eso es que el día de Sant Jordi se celebra los 23 de Abril de cada año, celebración que se realiza desde el siglo XV. Esta tradición de obsequiar no sólo una rosa sino también un libro es una de las mayores tradiciones que existe hoy día en España, en especial en Cataluña.

Hablar de Cataluña sin nombrar a Sant Jordi es no conocer sus tradiciones, puesto que es el Patrón y mucho antes de que se celebrara el día mundial del libro desde el año 1995, ya en la ciudad de Cataluña se celebraba la bella tradición de obsequiar una rosa,  además de un libro.

Según esta preciosa tradición, los novios regalan a sus novias una rosa y ellas en retribución al gesto, les regalan un libro. Desde hace siglos se lleva a cabo este ritual, tanto así que hoy en día sin distinción de sexo, ambos se regalan libros y flores en señal de compromiso amoroso.

En el Siglo XV Cataluña escoge a Sant Jordi oficialmente como su patrón

Según una vieja leyenda, él fue un valiente y bravío caballero que sin dudarlo salvó a una bella princesa que estaba siendo amenazada por un fiero dragón, al que después de herir de muerte con su lanza mientras cabalgaba sobre un blanco Corcel, observó que donde caía la sangre del mismo crecía un hermoso rosal.

Todo comenzó cuando en una villa de la región de Montblanc un Dragón mantenía a toda la población aterrorizada.

El mismo se mantenía en los alrededores de la comarca, pero que día a día se aproximaba cada vez más a las murallas de la ciudad, por esto los pobladores siempre buscaban la forma de mantenerlo alejado.

Comenzaron por alimentarlo con todo tipo de animales que lo mantuviera satisfecho, como vacas, chivos, caballos, zorros y gallinas entre otros. Lamentablemente y después de un tiempo se agotaron los animales, por lo que comenzaron a sacrificar a los habitantes.

Colocaban los nombres de los plebeyos dentro de una bolsa y luego los de los reyes, por lo que cada día llevaban a un o una inocente que metía la mano y escogía un nombre. Este representaba el nombre de la persona a sacrificar.

Sucede que un día un inocente metió la mano en la bolsa y el nombre que extrajo fue el de una hermosa doncella, por lo que el Rey enloqueció de dolor porque se trataba de la princesa, el Rey suplicó, lloró, quiso cambiarla, pero hubo de dar el ejemplo por lo que al día siguiente, ante la súplica de su padre, sale de las murallas que la protegían y hubo de dirigirse al bosque a cumplir su destino.

Por eso en el momento en que el terrible dragón se acercaba a la princesa, salió de entre una extraña bruma, un generoso y valiente caballero sobre un hermoso caballo blanco que desafió al dragón por la vida de la princesa, arremetiendo contra el temido dragón hiriéndolo de muerte.

Después de morir y delante de todos comienza a brotar de las heridas del dragón un hermoso rosal de rosas muy rojas como la misma sangre, pero el caballero cuyo nombre era Jordi o Jorge como se le conoce hoy día, decide no matarlo, corta la rosa más bella y se la obsequió a la princesa quien le ata en el cuello del dragón, un listón de la cintura de la princesa, dominándolo, por lo que el otro extremo lo toma la princesa y el mismo es llevado por ambos hasta las afueras de la ciudad, como símbolo del amor.

Por esta razón en esa fecha se rememora tal hazaña del caballero andante y cada 23 de abril se celebra al patrón de la ciudad de Cataluña, obsequiando rosas a las damas así como a los hombres.

De allí que los hombres y las mujeres se regalan una rosa roja que no es más que el símbolo de la pasión y el amor que ambos se profesan, con una hermosa espiga que representa la fertilidad de la mujer.

Ellas por su parte les regalan a su caballero un libro a cambio, esta fecha tan simbólica se ha tomado ya que se recuerda o conmemora la muerte de las dos magníficas plumas y joyas de la historia de la literatura como lo son: Don Miguel de Cervantes, autor de “Don Quijote” y el gran William Shakespeare.

Incluso y durante la dictadura del general Francisco Franco, esta tradición no fue rota a pesar de que su práctica fue literalmente prohibida además de la venta de cualquier libro escrito en catalán.

A pesar de ser una fecha realmente importante, regionalmente hablando, la Diada de Sant Jordi con todos sus símbolos: la rosa roja, el libro preferido, la melodiosa serenata y una hermosa cena, entre otros, no es considerada una jornada festiva, puesto que se celebra en el transcurso del día sin tener que interrumpir ninguna jornada laboral, por lo cual en gran medida, esta celebración es comparada con la del día de los enamorados, dada su importancia.