En esto del cine de superhéroes puede ser que la culpa la tenga el aclamado Deadpool o quizás Lobezno en cierta forma, pero los dos nos caen muy bien para estar repartiendo culpas y es que es mejor echarle la culpa a Hollywood por la nueva tendencia que estamos viendo en las salas de cine españolas y de todo el mundo.

Un nuevo cine enfocado a superhéroes

Ya todas las productoras han hecho millones con el cine de superhéroes y en sus ganas de innovar aspiran a una nueva forma de sacarle partido a la situación. Y la forma es esta: más duro, más violento y en definitiva, con los niños lejos.

Es increíble cómo marchan las cosas, la calificación ‘R’ era la plaga de los grandes estudios, ahora parece la tierra prometida y es que los éxitos de Logan y Deadpool con un Reynolds que se redime de su mala actuación como Linterna Verde, ha convencido a los ejecutivos de que una película puede convertirse en blockbuster sin importar la censura.

Algo que tiene su lado positivo porque trae mayor libertad a los creadores, pero a la vez esto crea muchas interrogantes en el futuro.

Y, ¿por qué decimos esto? Pues porque los que vivimos los 80 y 90 ya vivimos un proceso similar. Y esto no se dio en el cine, sino en el mundo del cómic como tal y la apuesta salió muy, muy mal y de ese golpe todavía no se han recuperado.

Para poneros al tanto de la situación

La fecha fatídica fue 1986 cuando Frank Miller publica en DC “El regreso del caballero oscuro”, el cómic que imagina la vejez de Batman y es un año más tarde, cuando salieron los Watchmen que aparte del disfraz todo se retrató de un modo muy sucio y realista con personajes psicópatas y reprimidos sexuales.

Estos héroes decían groserías, se portaban mal y hablaban de sexo. Es decir, justo las cosas que eran inconcebibles para un superhéroe con súper valores, pero lo grandes jefes vieron el asunto al revés. Los editores pensaron que habían conseguido los ingredientes para vender más, pero los resultados no fueron los esperados.

Esa metamorfosis se vio con los X-men que acumularon mayor masa muscular en los 90 con armas de destrucción masiva y heroínas con un vestuario muy sexy y ajustado. Y esto pasó hace dos décadas en la edad oscura de los héroes de cómics. El renacimiento lo tuvieron en el cine, la gran pantalla y con un éxito insospechado.

La lección del pasado: no ir de duro por la vida

Aquello acabó mal, con el público lector cansándose de escenarios tan sombríos y con estudios que agotaron los esfuerzos entre la muerte de Superman y Batman con la espalda rota, siendo estas algunas de las cosas que llevaron a la bancarrota de Marvel en 1996.